La palabra teriyaki (照り焼き) es una composición de dos palabras, por un lado «teri», que hace referencia al brillo que aporta la salsa, y «yaki» que se refiere al asado como método de cocción. Los ingredientes tradicionales de esta salsa son el mirin, el azúcar, la salsa de soja, el sake y opcionalmente un poco de jengibre. Luego se hierve para reducirla y ya está lista para usarse.

Esta salsa que se utiliza en la técnica de cocción del mismo nombre, propia de la cocina japonesa, en la que los alimentos son asados, bien al horno, bien a la parrilla, en un adobo de salsa dulce. Sin embargo, la salsa se utiliza también para otros platos, y aunque hoy en día se puede comprar en cualquier supermercado, vamos a prepararla en casa, sin aditivos ni conservantes de ninguna clase.

La salsa teriyaki casera es sensiblemente más intensa y sabrosa que la que podemos encontrar en cualquier tienda, perfecta tanto para carnes como para acompañar verduras y tallarines al wok. Además, es mucho más económica que la comercial, ya que básicamente se hace a partir de la salsa de soja, que cuesta bastante menos que la salsa teriyaki.

Región: Asia – Japón
Servicios: 
1
Dificultad:
Baja
Tiempo:
10 minutos

Ingredientes

  • 150 ml Salsa de soja
  • 150 ml Mirin
  • 50 ml Sake
  • 50 g Azúcar blanco
  • Jengibre rallado (opcional)

Preparación

Mezcla todos los ingredientes en un cazo y pon a fuego medio..

Remueve de vez en cuando hasta que se disuelva el azúcar y deja a hervir a fuego medio-bajo, durante 15 minutos o hasta que se haya reducido a una tercera parte y tenga aspecto de un caramelo brillante.

Retira del fuego y, una vez fría, la Salsa Teriyaki estará lista para usar en cualquier receta de carne o pescado asado o a la plancha, aportándoles un acabado dulce y brillante.

Disfrútalo con arroz cocido tibio o como guarnición con tu comida diaria o en una fiesta de barbacoa.

Para una variante que se parezca más a la salsa comercial que encontramos en las tiendas, utiliza ajo para darle más intensidad y añade un poco de almidón de maíz como espesante en vez de reducirla. El ajo es muy poco habitual en la cocina japonesa, haciendo que esta salsa se parezca más a la salsa coreana bulgogi, que sí lo lleva.

En algunos lugares de Japón se utiliza una proporción diferente de ingredientes: 2 unidades de salsa de soja, 2 de sake, 2 de mirin y 1 de azúcar.